jueves, 29 de mayo de 2008

Psicosis de la pobreza

Confirmado: somos cada vez más pobres. Concretamente un 2,4% más que el año pasado por estas fechas. La cifra del Índice de Precios al Consumo Adelantado (IPCA) acaba de arrojar otro saco de pesimismo sobre las ya cargadas espaldas de los ciudadanos de a pie. Porque, no tengo duda, lo peor es eso. Está claró que las cifras no engañan y son fiel reflejo de la realidad: de confirmarse el dato, significaría que un mileurista tiene 24 euros menos para gastar al mes. Eso es una salida al cine con palomitas y refresco junto a su pareja. O, multiplicado por 12 meses, una escapadita de fin de semana a un hotel rural o a la playa. Es ese el problema, que cada vez sentimos que podemos hacer menos con nuestro dinero y que trabajamos para nada. Y se crea psicosis, "esto está falta", "adónde vamos a llegar", "nunca se había visto algo así". La gente gasta con menos alegría, los bares ponen menos cañas y las tiendas venden menos ropa. Una auténtica espiral que al final llega a todos los sectores y que se concreta en forma de despidos masivos. Por eso urge pararla. Y no hablo de inyecciones de dinero sino de grandes chutes de optimismo a base de reactivación del tejido industrial y de nuestro más grande tesoro: el turismo.

lunes, 26 de mayo de 2008

Seguridad en el trabajo: control para todos



Dramático y anacrónico lo sucedido hoy en Valencia. Que nada menos que cuatro obreros pierdan la vida en su puesto de trabajo es aún más grave si tenemos en cuenta que han pasado ya bastantes siglos desde que los faraones permanecieran impasibles ante el sacrificio de sus esclavos en aras del levantamiento de monumentos en su honor. No sabemos aún si el andamio en el que se encontraban los operarios encargados de dar forma al nuevo coliseo de la ciudad del Turia estaba mal anclado o estos se confiaron -la investigación lo determinará en las próximas horas- pero una cosa está clara: falta seguridad en el trabajo. No sólo porque muchos empresarios ahorren una buena cantidad de euros en cumplir con lo que la ley determina, sino porque a veces son los propios asalariados los que hacen caso omiso de lo que se les aconseja. Hablo de ponerse el casco, el cinturón o las gafas para soldar, pero también de afrontar la tarea en plenitud de facultades psíquicas y físicas. No es lo mismo levantar un muro con ladrillos que elevarse decenas de metros por encima del sueño para enlucir una fachada, la exigencia es mucho mayor. Y yo dudo mucho de que alguien que desayuna bocata con medio litro de cerveza, carajillo y copa pueda mantenerse en pie. Es práctica generalizada del gremio, invito a quien quiera a comprobarlo en cualquier bar cercano a alguna obra. Si me equivoco, pago yo la ronda.

jueves, 22 de mayo de 2008

Italia da un paso al frente

De acuerdo, las formas pueden no haber sido las adecuadas. Me refiero a eso de aparecer en rueda de prensa con gesto adusto y grave, como descendiente directo de un César hablando al pueblo en tiempos de guerra. Pero el golpe que ha dado encima de la mesa europea Silvio Berlusconi y los suyos será bien acogido por muchos de sus vecinos y para que toda la comunidad se ponga a trabajar en un área que hasta ahora estaba haciendo demasiadas aguas. El personaje, vaya por delante, no me cae bien: es arrogante, populista y machista. Como también que estoy a favor de la integración, el intercambio de culturas y las oportunidades. El problema es que muchas veces el espacio que se concede para que todo el mundo tenga acceso a ellas es aprovechado para otro tipo de prácticas. El libre movimiento de ciudadanos de la CE ha dado lugar al ambiente ideal para que algunos países se libren de sus elementos más indeseables sin que el estado de origen pueda hacer nada al respecto. Corruptos, delincuentes o mendigos emigran a lugares donde los botines o migajas de las que viven son mayores porque la riqueza es exponencialmente mayor. Por eso está bien que se vigile quién y por qué alquila una casa a miles de kilómetros de su lugar de nacimiento, que se criminalice la mendicidad infantil (contra la que nada pueden hacer nuestros ayuntamientos, algunos de los cuales se ven desbordados) o que se expulse fulminantemente a quien cometa un delito. Quizás ahora veamos al italiano como un gobierno antipático, pero mejor delimitar de manera clara las reglas del juego cuando el pueblo las demanda antes de que se repitan posturas tomadas en el primer cuarto de siglo. Aunque habrá que pulir muchas de las cosas que han decidido, Italia ha dado un paso al frente.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Todos los 'reality' son el mismo

Lo reconozco, lo he visto. Después de años cambiando sistemáticamente de canal cuando alguno de estos programillas saltaban casi sin avisar desde la pantalla a mis ojos, esta semana y parte de la pasada he aguantado sin apretar el mando. La ignorancia de la mayoría de ellos, su falta de educación, su incapacidad para afrontar el mundo adulto a pesar de que casi todos sobrepasan holgadamente la mayoría de edad han conseguido engancharme. El momento preciso fue la semana pasada, cuando los concursantes de este karaoke de gran parafernalia que es Operación Triunfo pudieron hablar por teléfono con sus casas. Gritos, pataletas, lloros, berrinches, emoción desbordada. Todo ello en hombres y mujeres hechos y derechas, como si en lugar de estar participando en un concurso se encontraran confinados en una mazmorra al otro lado del mundo. Y luego sus piques, enfados, envidias y enfrentamientos. Es lo que la cadena se empeña en mostrar bajo el falso pretexto de buscar artistas. Porque, en realidad, todos estos programas son el mismo: una minisociedad inventada para solazamiento del espectador sin pretensiones, sea en una selva, una casa en la sierra o una 'academia musical'. Lo peor no es que cientos de miles de personas opten por verlos como único entretenimiento, sino que encima lo darían todo por estar en su lugar. Desde luego, todos los insultos que les profiera el tal Risto son pocos. Yo también me los he merecido por perder media hora de mi vida durante siete días. Prometo que me iré quitando.

lunes, 19 de mayo de 2008

La ingeniería genética no podrá con el café


Parece que en sólo unos años eso de ligar por internet se ha quedado anticuado. El flirteo cibernético, un modo directo y cómodo de relacionarse, es ya cosa del pasado si lo comparamos con lo último que nos proponen desde tierras norteamericanas. Se trata de un análisis del ADN a través de la saliva que, convenientemente introducido en una base de datos, te indica cuál puede ser tu pareja perfecta. Olor y peculiaridades físicas determinan, según los promotores de este servicio, la unión de dos medias naranjas. Dudo que el sistema pueda tener en cuenta detalles tales como si a la pareja que te proponen le huelen los pies, ronca, habla de una forma determinada o le apasionan cierto tipo de cosas. Los responsables de Scientific Match deberían devolverte los casi 1.000 euros que cuesta el servicio si, por muy compatible que sea tu ADN, la otra parte carece de interés como persona. Con la tertulia acompañada de un café jamás podrá la tecnología más avanzada.

viernes, 16 de mayo de 2008

La expulsión de los 'zingari'

No es del todo justificable pero si en cierta forma comprensible lo que está ocurriendo en Italia con la expulsión de inmigrantes. Sobre todo con los gitanos rumanos, zingari, como les llaman ellos. La apertura de las fronteras interiores en Europa ha permitido el libre movimiento de ciudadanos de países muy diferentes entre sí económica y socialmente hablando. Y algunos, como la península en forma de bota, se han visto más afectados por su cercana posición geográfica a los nuevos socios de la comunidad. De la noche a la mañana, algunas ciudades han pasado a tener como vecinos a gente de lo más variopinta, algo que llama más la atención en zonas del norte donde el carácter mediterráneo de sus habitantes se mezcla con un centroeuropeo modo de existencia en cuanto a horarios y sentido del orden. En Parma -deliciosa ciudad de la Emilia-Romagna con uno de los niveles de calidad de vida más altos de todo el país donde viví 10 meses y tengo la suerte de volver a menudo- se dice que hasta hace unos años no era necesario poner candados a las bicicletas, que allí sirven como medio de transporte tanto a estudiantes como a ejecutivos. No es racismo sino un profundo sentimiento de inseguridad ciudadana el que embarga ahora mismo a la patria de Dante, que en muchas zonas ha visto alterado tremendamente su sistema. ¿Y quién lo paga? Los rumanos, pero los rumanos zingari. Son acusados de no trabajar por decisión y convicción propia, robar como único modo de subsistencia y convivir en grupos numerosos que dejan en pésimas condiciones de salubridad la zona elegida. Hasta tal punto que, en una encuesta publicada hoy por el diario La Repubblica queda reflejado que el 70% de la ciudadanía los considera más peligrosos que a los extracomunitarios. Está claro que algo ha fallado en la concepción de una Europa unida donde las diferencias de oportunidad son todavía tremendas, pero esperemos que lo que sucede en Italia no sea el comienzo de una ola de intolerancia bajo la que esconder otros problemas intrínsecos al sistema económico que hemos elegido.

martes, 13 de mayo de 2008

IPC: nostalgia de la rubia

Esta mañana me he tomado en el bar de al lado de la oficina un café cortado y media tostada con tomate. 2 euros. Quiere decirse que, por 24 días laborables que tiene el mes, el día 31 me habré gastado 48 euros en concepto de desayuno. Eso son casi 8.000 pesetas. Hace poco más de 3 años, cuando iba acompañado de nuestra moneda la rubia, habrían sido 3.600. Estamos hablando de casi el triple cuando mi sueldo no se ha visto incrementado ni en un 8%. Ya no nos pongamos a hablar del menú de mediodía, la cesta de la compra, la ropa o las copas. Por eso me hace mucha gracia leer que la tasa interanual del IPC hecho público hoy ha bajado una décima. Yo desde luego no lo he notado. Y dudo mucho que lo hiciera en caso de que esta descendiera prolongadamente. Es cómodo moverse con el euro por el resto de Europa pero yo sigo pensando que nos dieron gato por liebre. En algún sitio se tuvo que quedar esa plusvalía que, unida ahora a la subida propiciada por una serie de factores externos -carburantes, recesión norteamericana o biocombustibles-, hace que tomar algo fuera de casa se haya convertido en un lujo.

viernes, 9 de mayo de 2008

Coslada Vice

Necesidad, debilidad o indignidad humana. Tres motivos seguramente repartidos de forma proporcional entre la veintena de policías locales detenidos en Coslada por extorsión. Aunque esta vez ha sido en la localidad madrileña, no me queda duda de que a lo largo y ancho de la geografía española habrá ahora mismo cientos -si no miles- de hombres que abusan de su condición de agentes de la ley para satisfacer intereses personales. Muchos incluso habrán conseguido llevar una chapa en el bolsillo basándose en chanchullos y corruptelas. Hay que tener una conciencia muy bien formada y una idea del deber lo suficientemente fuerte para no seguir los cantos de sirena que los delincuentes sueltan al aire en forma de billetes de euro. El asunto es grave. No es pequeña la lista de países cuyo orden se ha empezado a desquebrajar precisamente por la incosistencia de la red encargada de velar por el orden público. La tradicional 'picada' para evitar una sanción de tráfico es sólo la punta de un iceberg en el que sobreviven a base de impuestos revolucionarios negocios ilegales y actividades que incumplen sistemáticamente la normativa. La línea que tiene que cruzar un policía es demasiado delgada: empieza por retirar la multa a un amigo y, cuando se da cuenta, está aceptando el pago en metálico o en especie de un empresario o de una prostituta. Y en tiempos como estos, en los que las hipotecas ahogan y las neveras escasean de caprichos, las conciencias son más vulnerables y las autojustificaciones analgésicas más fáciles de sacar a flote que nunca.

lunes, 5 de mayo de 2008

El banquero


Dicen que la confianza de los consumidores se derrumba, que la venta de coches echa el freno y que cada vez más gente no puede pagar sus deudas. Yo siempre suelo borrar sin abrir los 'forward', esos correos procedentes de envíos masivos con los que tu lista de contactos te hace llegar chistes, vídeos y otras chorradas. Hoy, sin embargo, he abierto uno por casualidad que me ha llamado la atención. Supongo que es porque tiene que ver con la actualidad. Estoy seguro de que algo parecido debían decir algunos comerciales de banca a sus clientes a la hora de suscribir hipotecas y préstamos al consumo durante estos últimos años de bonanza.


El banquero


Una tarde un famoso banquero iba en su limosina cuando vio a dos hombresa la orilla de la carretera comiendo césped. Preocupado, ordenó a su chófer detenerse y bajó a investigar. Le preguntó a uno de ellos:
- ¿Por qué están comiéndose el césped?
- No tenemos dinero para comida. - dijo el pobre hombre - Por eso tenemosque comer césped.
- Bueno, entonces vengan a mi casa que yo los alimentaré - dijo elbanquero.
- Gracias, pero tengo esposa y dos hijos conmigo. Están allí, debajo deaquél árbol.
-¡Que vengan también! - dijo nuevamente el banquero. Y volviéndose al otro pobre hombre le dijo: "Usted también puede venir".
El hombre, con una voz lastimosa contestó: - ¡Pero, Señor, yo también tengo esposa y seis hijos conmigo!
- ¡No pasa nada, que vengan también! - respondió el banquero.
Entraron todos en el enorme y lujoso coche. Una vez en camino, uno de loshombres miró al banquero y le dijo:
- Señor, es usted muy bueno. Muchas gracias por llevarnos a todos.
Y el banquero contestó: "Hombre, no tenga vergüenza, soy muy feliz al hacerlo. Les va a encantar mi casa. ¡El césped tiene unos veinte centímetros de altura!"
Moraleja: Cuando creas que un banquero te está ayudando, piénsalo dos veces.


jueves, 1 de mayo de 2008

La pérdida del concepto de reivindicación



Jornadas laborales maratonianas, contratos basura, sueldos irrisorios y becas eternas. Son los jóvenes, sin duda, los que más sufren la precariedad laboral. Sin embargo, casi todos los medios coinciden en que el grueso de las manifestaciones convocadas con motivo del Primero de Mayo estaba formado por gente que rondaba la cincuentena. Idealistas, sindicalistas, gente comprometida que a pesar de sus años no ha perdido el espíritu combativo que puso en jaque a los poderes durante la década sucesiva al mayo del 68. Es curioso ver como muchos de ellos, seguramente ya acomodados gracias a los trienios acumulados y años de trabajo, se hacen notar reivindicando mejoras para unos hijos que prefieren pasar horas de caravana en cualquier carretera rumbo a una localidad costera donde gastarán esos euros que luego echarán en falta a la hora de pagar una hipoteca que se le viene grande porque eligieron vivir a los 25 años en una casa con piscina y pista de pádel